El diario de un cazador oportunista
Sebastián convierte sus actos en argumentos. Está convencido de que las personas desesperadas se delatan solas y que él únicamente sabe ver lo que los demás ignoran.
La historia comienza en los pasillos de un supermercado, donde una conversación aparentemente trivial con Laura abre la puerta a una relación marcada por la manipulación, la necesidad de ser vista y una lucha desigual por el control.
En Cazadores, la amenaza más inquietante no siempre es la que se esconde.


